Sábado, 28 Octubre 2017 10:02

LaSerena, Walda Araya Torres, Club A.M. Corazones Unidos; servir a los demás, sin esperar recompensa Destacado

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Ciclo de entrevistas Financiadas con Recursos del “Fondo de Fomento de Medios de Comunicación 2017”

Walda Araya Torres es de esas mujeres trabajadoras, voluntariosas, que el servicio público le aflora por la piel. A sus 78 años de edad, sigue trabajando por su querido sector de Alfalfares, uno de los históricos del casco antiguo de La Serena. Lleva casi 20 años como presidenta del Club Adulto Mayor Corazones Unidos. Ha visto crecer a su organización, pero también a su barrio desarrollarse. Fue tres periodos presidenta de la junta de vecinos Paz y Esperanza, en total 12 años.

“Servir a los demás, sin esperar recompensa”, esa es la principal motivación de Walda. Y el desempeño de diferentes cargos públicos y de representación ciudadana lo avalan. También fue por varios años presidenta de la Unión Comunal de Adultos Mayores de La Serena e Integrante del Comité Regional del Adulto Mayor, coordinado por el Senama. Es nacida y criada en La Serena. Vivió en la población Minas, donde fue presidenta del Centro de Madres del sector.

Walda nos recibió un día muy tarde, en el recinto en el que funciona su club de adultos mayores. De los 50 integrantes que eran en sus inicios hace dos décadas, ahora sólo son 20 socios activos. Ello no le preocupa demasiado, pues hay varias vecinas con edades entre los 50 y 59 años que se han ido integrando a la agrupación. “Todos son de este barrio”, lo dice con mucho orgullo. La mayoría son mujeres, algunas muy longevas, “hay socias que han aprendido a leer y firmar en nuestro Club”.

Luego de 4 años de trabajo, logaron tener un comodato del Municipio de La Serena para ocupar el recinto en donde hoy funcionan, ubicado en calle Alfalfares, antes camino del mismo nombre, pero de tierra. “En la casa se guardaban los aperos de los caballos utilizados para recolectar las basuras de la ciudad…yo tenía como 14 años”, relata la dirigente, dando cuenta que la propiedad de tiempos muy pretèritos ha sido del Municipio serenense, “tuvimos el apoyo del Municipio para contar con nuestro comodato”.

 

En estos 20 años la casa, hoy sede,  ha cambiado su fisonomía. Una serie de proyectos permitieron revestir con cemento sus muros antiguos que son de adobe, lograron la habilitación de cerámicos en el piso, pavimentación del patio y  pintado de fachadas. Gracias a recursos públicos obtenidos de programas de Senama, la Presidencia de la República y el Municipio, han comprado una serie de implementos, refrigerador, cocina, hornos, vajilla, aunque un robo ocurrido a principios de junio les priva ahora disfrutar de varios de esos equipos. Pero este percance no la desanima y reconoce que sigue trabajando, ahora, con el Senama, para obtener recursos que permitan levantar las panderetas que están en el cierre posterior de la propiedad, por donde se habrían metido los antisociales.

Walda es muy enfática en contarnos que ha tenido buenos vínculos con los alcaldes Peñafiel, Saldivar y Jacob, “he sido una pulga en la oreja, siempre pidiendo a favor de los vecinos de mi barrio”. Recuerda que como el cerro que está al lado de la sede estaba lleno de casas marginales hace varios años, “se formó un grupo de trabajo, estaba el Acalde Saldivar, hicimos un comité, trabajamos los sábados haciendo y vendiendo pan…todas las familias lograron subsidios y están viviendo en Las Compañías”.

De su paso por la  Unión Comunal de Adultos Mayores, dice que gestionaron una serie de proyectos de adelanto para las diferentes agrupaciones que la integran, aunque recuerda uno con especial cariño, “conseguimos 18 computadores gracias al apoyo de la  Presidenta Bachelet”. Aquí estuvo  9 años en el cargo de Presidenta.

Es enfática en decir que considerando el período de campaña política actual, las puertas de su sede están abiertas a todos los candidatos, pero cualquier petición se conversa con la asamblea de socias. “Yo les digo que les tengo que avisar primero a la asamblea. Que cada cual de su opinión. La Asamblea da el VB, no puedo pasar a llevar a las señoras. Me he ganado el respeto de las socias, porque les pido su opinión”. Otro gran detalle, “tampoco manejo plata, lo hace la tesorera”.

Metas por cumplir, enseñar a otras personas que sean dirigentes, “que tomen el puesto que yo tengo”. Además confía que “el barrio salga adelante, el barrio está deteriorado. Hay muchos vecinos nuevos, que están en sus casas en parcelas loteadas”. Para conseguir todos los adelantos que nos contó en esta entrevista, insiste en que “soy como pulga en la oreja. He sido insistente con los funcionarios del Municipio, para que estén atentos de nuestro barrio”.

Walda compromete trabajo arduo para formar nuevas dirigentes, “que se pongan la camiseta y se la jueguen por el barrio…Hay que poner tinca no más. Las ideas vienen solas. Hay que adecuarse a la realidad de cada organización. Imagínese que un grupo de jóvenes del barrio ganó proyectos de máquinas de ejercicios que están en la parte de atrás de la sede, y están abandonadas, no las usan, les he dicho… deben sacar adelante su agrupación”.

Al finalizar la entrevista, Walda manda su recadito a las autoridades locales, “les he dicho que La Serena no solo es Las Compañías o La Antena, en los barrios antiguos también hay personas que merecemos ayuda, atención…hemos ido quedando atrás de la inversión pública, se lo he dicho a los alcaldes y lo reitero”.

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