Sábado, 14 Octubre 2017 09:33

La Serena; María Cecilia Araya Cisternas; 30 años Jefa del Baile religioso María de la Esperanza

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iclo de entrevistas Financiadas con recursos del “Fondo de Fomento de Medios de Comunicación 2017”

Los bailes religiosos son parte de la cultura e idiosincrasia del norte Chico de nuestro Chile. Decenas de miles de personas movidos por su fe, participan de las múltiples fiestas religiosas que hay en la Región de Coquimbo cada año, siendo las más numerosas las del Niño Dios de Sotaquí y las fiestas de Andacollo.

 

El nombre de María Cecilia Araya Cisternas es muy conocido en el mundo de los bailes religiosos. Esta mujer que vive en el sector de Las Compañías de La Serena, con 70 años a cuesta y varias enfermedades que le generan ciertas restricciones de movimiento, aún se las ingenia para ser la Jefa del baile María de la Esperanza. “Llegamos a tener hasta 30 bailarines, hoy no superamos los 10”, cuenta con cierto desgano. La causa, a su juicio, una juventud cada vez más irrespetuosa de reglas, la crisis de fe que vive nuestra sociedad y la presencia de redes sociales.

Es que ser parte de un baile religioso tiene sus restricciones. María nos dice que las mujeres no pueden bailar con aros o collares, ni pensar en las uñas pintadas; “imagínese que la persona que es fumador, debe aguantarse las ganas no más…estando con el atuendo del baile, nada”. Además. Nos dice que los jóvenes son poco tolerantes con las reglas, “aquí hay que ser respetuosos, un baile religioso tiene su jerarquía y sus normas”-

Maria Cecilia Araya lleva 30 años como Jefa de su baile religioso. En gran parte de su trayectoria ha sido la mujer del silbato, la que marca los tiempos, las “mudanzas”, como les llama. Su historia es muy particular; es la única Jefa de baile que no tienen ancestros o hijos ligados a su actividad, “creé el baile por una manda…mi hija recién nacida tenía varias crisis, con el tiempo supe que era epilepsia…le pedí a la Virgen de Andacollo un trueque… que mi hija superase la enfermedad …yo aceptaba que fuera epiléptica, pero que tuviera una vida normal…yo te voy servir toda la vida”, es parte del compromiso que nos recuerda.

Remontándose a los inicios de su actividad, María explica que pasaron los años,”yo estaba en la casa, en faena minera llamada Quiroga, cerca de Cerrilllos de Tamaya…vi a una mujer que iba con el uniforme de un baile religioso y allí supe que debía formar un baile, pero no me atrevía, pensaba que estaba entrada en edad para eso”. Continúa el relato explicando que pasó el tiempo y decidió ir a Andacollo, para cumplir la manda “mi hija tenía alrededor de 7 años, la puse de rodillas para entrar a la Iglesia…se acercó un hombre, no recuerdo si era sacerdote o seminarista ,..me dijo que la manda era mía no de la niña…allí entendí que tenía que esperar que la niña creciera para yo integrarme a un baile religioso…pasaron como 9 años más, antes de cumplir2

Los orígenes del baile religioso

El año 78 llegó a vivir al sector Las Compañías de La Serena. “Llegué a trabajar a la escuela D 8 de esos años, ahora Arturo Prat, como manipuladora de alimentos en la cocina…allí conocí a una señora, Doris Carmona …ella me explicó que pertenecía a un baile, yo la invito me dijo…allí entré al baile Chuncho Andacollino, que era de Calama…tenían una rama acá en La Serena…pasé a ser abanderada…ya tenía casi 30 años…no me gustó la organización…ya mi hija tenía alrededor de 15 años…ya estaba con mis tres hijos”. 

 

 

En la conversación María refiere que fundó el baile religioso el 11 de febrero del año 82. “Pero salimos a la luz el año 84. Estuvimos dos años de formación…hay que seguir una serie de normas…me sirvió estar en el baile Chuncho Andacollino, fui conociendo cómo funcionaban … el padre Hernán Álvarez Carmona estaba formando la zonal de bailes religiosos…allí me entusiasmé en formarlo…partimos alrededor de 18 personas…allí todavía no bailaba, encontraba que estaba mayor…un joven Patricio González Carmona, él era el de la música y bailaba…yo diseñaba los trajes…por estatuto un baile no puede ser igual que otro en su música y baile”.

Como uno de sus hijos pedía estar más cerca del papá, se fue a Ovalle por un par de años. “Antes no había celulares y la comunicación era por carta… don Patricio me informó que no seguía en el baile…la  señora Victoria Alanis se hizo cargo…el Cacique de la época me mandó a llamar…Rogelio Ramos, con un jefe que se llama Guillermo Ramos,  querían hablar conmigo…me informan que me tenía que hacer cargo del baile…yo les dije que estaba mayor para bailar…ya tenía 40 años…entonces que lo desarme, me dijeron…no quise desarmarlo,  porque era mi manda…dije Dios si tú quieres que baile, lo tendré que hacer”. Y así, a los 40 años, se hace cargo del baile y comienza a ser su Jefa, por ya tres décadas.

Un baile que deja huellas

Dice arrepentirse no haber comenzado a bailar antes, “es muy lindo lo que se siente…es como que uno se transporta…que está en contacto con Dios”. El baile pertenece a una zonal…”el cacicao es la organización mayor, está en Andacollo…somos 180 bailes…pertenecemos a la Zonal de La Serena, aquí somos 24 bailes…nuestro baile en la actualidad no tiene muchos bailarines, son alrededor de diez…ha ido decayendo la fe…sigo bailando, pero no como antes”. Debido a lesiones antiguas y enfermedades propias de la edad, ahora baila hasta 15 minutos seguidos…antes podía estar hasta medio día bailando.

 Reconoce que estas últimas décadas le ha tocado ser la Jefa de Hogar. “Tengo tres hijos…gran parte de la vida a cargo de su crianza…Me vinculé al Municipio de La Serena a través del programa Jefas de Hogar…recibí mucho apoyo…yo he tenido que ser la jefa de la casa…tengo 8 nietos y 2 bisnietos”. Recuerda que se casó a los 17 años…”era un doble trabajo, estar a cargo de los hijos y del baile religioso…hasta el día de hoy tengo responsabilidad del baile…incluso estuve días sin dormir para cumplir con mis obligaciones”.  Menciona con cariño a la señora Elsa López y Macarena Rojas del Municipio de La Serena, “me apoyaron mucho para seguir adelante…ellas hasta el día de hoy me dan ánimo”

 

Su baile está afiliado a la Parroquia San Juan Evangelista y en el barrio a la capilla El Carmen, “hay diferentes razones por las que se puede ingresar al baile…en mi caso, debe ser por manda, no porque sea amigo de una u otra persona o le guste una niña”.  Dice que están bailando durante todo el año…”participamos en 24 fiestas religiosas…por ejemplo en Febrero, baile marino en el pueblo de Lambert; en Marzo, Diamantes Hijos del sol en la Antena, con el baile Piel Roja de ese mismo sector…nosotros celebramos el 8 de septiembre, nace María de la Esperanza, en la capilla del barrio…hay una novena previa…no preparamos 9 días para ese día….se lee el rosario, testimonios de la Virgen y el Evangelio…por lo general el ultimo día llegan todos los bailes, sacan a la virgen a recorrer las calles del barrio…en la noche previa se hace una fogata que simboliza la luz de Cristo. Este año nos tocó el 10 de septiembre…hay años que se adelanta o retrasa”.

Nos confidencia que tiene una tarea pendiente, que su baile religioso tenga personalidad jurídica. “no tengo una explicación por no haberlo hecho antes…no es capítulo cerrado, es algo pendiente…de esa manera alguien podría tomar la posta…podríamos acceder a recursos públicos…Hay que ir dejando a alguien, para hacer la posta”.

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